Unidad de Recuperación Psicoterapéutica

Unidad de Recuperación Psicoterapéutica

CONCEPTO
La Unidad de Recuperación Psicoterapéutica (URP) es un servicio interdisciplinario especializado en la recuperación de las alteraciones sufridas por un paciente como consecuencia de una afectación de origen psiquiátrico y en que un grupo de profesionales (psiquiatras, neurólogos, psicólogos, neuropsicólogos, enfermeros y terapeutas ocupacionales, entre otros), trabajando de forma coordinada y en un contexto clínico, buscan restaurar el funcionamiento personal, familiar y psicosocial de las personas afectadas por un problema de salud mental.
OBJETIVO
Actualmente, en el campo de la Salud Mental, se tiende a la recuperación integral del paciente, buscando restablecer el estado anterior del paciente a su enfermedad, para la cual se incorpora, junto con el tratamiento farmacológico (medicamentos), toda una serie de disciplinas clínicas que ayudan a alcanzar estos objetivos globales de autonomía, crecimiento personal y estabilidad clínica.
El objetivo, por lo tanto, del tratamiento, no es sólo la remisión sintomática que el paciente sufre, sino recuperar su estado previo en cuanto al modo de vida personal, familiar y psicosocial, teniendo en cuenta que en el proceso de la enfermedad mental se afectan generalmente varias áreas de la enfermedad vida del paciente.
En Neuroclínica Méndez Berenguer, y de acuerdo con su modelo de cuidado, entendemos la importancia de ese objetivo, abordando su recuperación de forma integral, para que el paciente pueda regresar, en la medida de lo posible, a la calidad de vida anterior.
PATOLOGÍAS SOSTENIBLES DEL TRATAMIENTO EN URP
En general, se puede decir que todos los trastornos mentales que afectan a la vida personal, familiar, profesional y social exigen un abordaje integral y multidisciplinario para la recuperación óptima del paciente. En nuestra Unidad de Recuperación Psicoterapéutica, las siguientes patologías son abordadas, concentrándose más en el impacto que ellas pueden tener en la funcionalidad del paciente que simplemente en un abordaje diagnóstico.
– Trastornos depresivos (y depresivos crónicos). Humor irritable o bajo, dificultad para dormir o exceso de sueño, cambios en el apetito, a menudo con ganancia o pérdida de peso, fatiga y falta de energía, dificultad para concentrarse, inactividad y abstinencia en actividades habituales, sentimientos de desesperanza y abandono, pérdida de placer en actividades que generalmente te hacen feliz …
– Trastorno de ansiedad (ansiedad generalizada y trastorno de angustia). Ansiedad, miedos y alteraciones del comportamiento, que pueden manifestarse con síntomas físicos, como taquicardia y temblores. Hay también varios trastornos de ansiedad, incluyendo trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad social, trastorno de ansiedad de separación, agorafobia, trastorno de pánico, mutismo selectivo y fobias.
– TOC. En esta patología, pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones (obsesiones) y comportamientos repetitivos e indeseables.
– Trastorno bipolar.
– Trastorno psicótico. (Trastorno esquizoafectivo, esquizofrenia y trastorno delirante).
– Trastorno de personalidad (Histriónico, Límite, Dependiente, Esquiva, Obsesivo …).
– Trastorno hipocondríaco.
– Trastorno de estrés postraumático.

mental

.

PROTOCOLO DE ASISTENCIA
Una vez diagnosticada clínicamente el paciente de Psiquiatría, una primera evaluación del efecto sobre el nivel funcional tendrá lugar, y en el caso en que una o más áreas (cognitiva, personal, familiar, de trabajo o sociales) presente un deterioro significativo se iniciará una evaluación global que incluye, junto con diagnóstico y tratamiento, evaluación psicológica y neuropsicológica.
Una vez realizada esta evaluación completa, se propondrá un Plan de Tratamiento Individualizado (PIT), adaptado a las necesidades del paciente y que será el guía para todo el proceso terapéutico.
Se incluirá un calendario semanal de acuerdo con las necesidades del paciente, junto con el diseño de un enfoque intensivo plan de tratamiento personalizado a nivel psiquiátrico, psicológico y neuropsicológico, suplementado en cada caso y de acuerdo con la evolución, la terapia de grupo de programas, terapia ocupacional, psico-educación y educación social entre otros.
En todo momento el paciente será supervisado, monitoreado y evaluado por la Psiquiatría hasta el final del proceso con alta terapéutica.
Más detalladamente, podemos detallar nuestro protocolo de acción de la siguiente manera:
· Diagnóstico y tratamiento psiquiátrico.
· Evaluación inicial a nivel psicológico y neuropsicológico.
· Establecimiento de un Plan de Tratamiento individualizado: objetivos, estrategia y actividades.
· Atención al estado general de salud del paciente (enfermería).
· Apoyo psicológico a la familia (si es necesario).
· Revisión periódica de la psiquiatría.
· Evaluaciones de acompañamiento psicológico y neuropsicológico.
· Reajuste permanente de objetivos de acuerdo con la evolución del paciente.
· Comunicación fluida con el ambiente familiar.